Consultoria de empresa familiar

Cómo vender una empresa: ¿cuándo es el mejor momento?

A la hora de decidir cómo vender una empresa, uno de los factores más importantes es saber elegir el momento. El “cuándo”, por lo tanto, es tan importante como el “cómo”; y lógicamente, forma parte de cualquier proceso de venta de empresas. Si vendes tu negocio en el momento propicio te quitarás muchos quebraderos de cabeza, y probablemente obtendrás una rentabilidad mucho más interesante.

Hay quien piensa que cuando quiera vender su empresa, bastará con que lo anuncie y empezarán a lloverle ofertas millonarias. Ojo, porque a ti tu empresa te puede parecer la mejor del mundo… pero lo que les parezca a los posibles compradores, es otro cantar. Además, intentarán por todos los medios que bajes el precio u obtener otras ventajas similares. Por estas razones, el proceso de venta se suele alargar bastante más de lo que crees… Si quieres saber cuándo y cómo vender una empresa de la mejor forma posible, ¡sigue leyendo!

Cuándo y cómo vender una empresa: del dicho… al hecho

Cuando hablamos de cuándo y cómo vender una empresa, hay que tener presente que el proceso puede durar de 2 a 3 años. Aquellos que piensen que pueden vender su negocio cuando les apetezca y dedicarse a la buena vida a partir de entonces, harían bien en tener presente este dato y ponerse las pilas cuanto antes. Porque una cosa es que quieras vender, y otra muy distinta que tomes por fin la decisión.

Hay distintos motivos que pueden incitar a un empresario a vender su negocio. Puede tratarse de un caso de sucesión, pero también que tu empresa esté creciendo mucho y veas la oportunidad de sacarle un beneficio importante. Existe otro caso, pero este en realidad no nos ocupa: cuando la empresa se vende por necesidad debido a las pérdidas y las deudas. Ahora estamos hablamos de vender por decisión propia. ¿Has tomado ya la decisión? Pues entonces…

Un proceso “acompañado”

… El proceso acaba de comenzar, y puede durar alrededor de un año. En realidad, nos enfrentamos a dos opciones: que se trate de una operación de sucesión interna o externa. La sucesión externa es la que normalmente relacionamos con la venta, mientras que la interna se suele dar cuando el propietario deja el negocio a sus hijos (sucesión en la empresa familiar). En operaciones de sucesión externa, es muy probable que tras la venta el vendedor permanezca vinculado a su empresa durante 2 o 3 años más. ¿Por qué razón? Lo normal es que el comprador necesite que alguien le guíe y le desvele los entresijos del funcionamiento de la sociedad, y quién mejor que su antiguo propietario. Por supuesto, esta vinculación será de menor intensidad que la previa.

Eso sí: atención, porque esta operación puede generar un importante “efecto rebote”. El antiguo propietario (hablamos de gente de 60 años en adelante) tiene ahora sueldo y horario, y más tiempo libre que antes. Empieza a disfrutar, y puede llegar a entrar en plantilla como directivo. Teniendo esto en cuenta, el proceso final puede llegar a durar entre 4 y 5 años: algo que el vendedor debería considerar para tomar su decisión con tiempo suficiente, y no llevarse después una desagradable sorpresa.

¿Qué ocurre con la sucesión interna?

Siguiendo con el proceso sobre cuándo y cómo vender una empresa, tenemos también el caso de la sucesión interna. El problema acontece en muchos casos cuando el propietario quiere ceder el testigo a su hijo… Pero este no tiene ni idea. Entonces, el sucesor tendrá que pasar por un proceso de formación que durará como mínimo tres años (ya que entendemos que empieza de cero y es importante que pase por distintos puestos). En este caso, la creación de un protocolo familiar previo que contemple este proceso se revela como la herramienta clave, ya que nos servirá para tener claros los plazos y tomar la decisión de dejar el puesto con tiempo suficiente.

Las cosas, mejor bien hechas

Aún quedan aspectos que contemplar a la hora de determinar cómo vender una empresa (y sobre todo, cómo y cuándo hacerlo bien). No conviene vender antes de tener la sociedad bien estructurada, lo en muchos casos conlleva crear una Sociedad Holding. En este sentido, contar con un servicio de consultoría empresarial profesional y con experiencia es clave para no dejar ningún fleco y poder montar una estructura sólida, transparente y eficaz. En Leialta te ofrecemos nuestro asesoramiento especializado, con garantías de éxito.

De nuevo, los plazos mandan. Si además de todo lo indicado anteriormente tienes que reestructurar tu empresa y crear la mencionada Sociedad Holding, el plazo de tiempo se alargará en 1 o 1 año y medio más. ¿Conclusión? Si tienes una empresa y quieres venderla (o pasarla a un sucesor) a los 65 años para disfrutar de una jubilación sin responsabilidades ni ataduras, véndela a los 60.

¡No lo dejes para más tarde!

Como verás, saber cómo vender una empresa implica tener claro cuándo hacerlo y qué plazos hay que respetar después para llevar a buen término todo el proceso. Es mejor dedicar tiempo a la reflexión y buscar el asesoramiento necesario para no llevarse después un disgusto. ¿Te imaginas que planeas jubilarte a los 65 años, y de repente resulta que tienes que trabajar hasta los 70? Como no queremos eso, nuestra recomendación está clara: empieza hoy mismo a preparar tu empresa para que en el futuro, las cosas vayan como la seda.

¿Tienes algún comentario u opinión sobre cómo vender una empresa? ¡No dejes de contárnoslo!