Consultoria de empresa familiar

¿Cómo evitar el embargo de participaciones en la empresa familiar?

Imagina por un  momento que uno de los socios de tu empresa familiar tiene deudas personales con Hacienda. Ahora piensa qué pasaría en el caso de que la Agencia Tributaria decidiera embargar sus participaciones en la sociedad

-“¿Podría?” Sí, por supuesto.

-“¿Y cómo se puede evitar…?”   Te lo explicamos aquí. 👇

Si te erizas pensando sólo en la posibilidad de que algo así pase en tu empresa, has de saber que, como consultoría de empresa familiar, hemos topado con muchos casos como éste, y, sí: podemos asegurar que están a la orden del día.

Una dolorosa realidad que sucede (a diario)

El embargo de participaciones en la empresa familiar es un problema grave para cualquier sociedad. Este tipo de negocios es, sin duda, una fuente de satisfacciones para sus socios y un sólido fundamento de nuestra sociedad. Pero quien participa en este tipo de negocios conoce todas las complicaciones y los sinsabores (además de las alegrías) que puede generar, sobre todo si tenemos en cuenta que estos negocios se ven siempre afectados por los lazos familiares.

Esta eventualidad puede generar muchos quebraderos de cabeza, hacer peligrar el futuro de la empresa y, en la práctica impedir que la sociedad pueda vender sus bienes inmuebles, por poner solo un ejemplo. Esto quedaría anotado en la hoja de inscripción de las fincas afectadas en el Registro de la Propiedad, dejando constancia la relación que tiene el socio deudor con la propiedad de las fincas.

Soluciones al embargo de participaciones en la empresa familiar

En una empresa familiar, tenerlo todo bien atado es aún más importante que en cualquier otro tipo de sociedad. ¿Por qué? Pues porque en estos negocios el tráfico de influencias y los sentimientos suelen generar importantes conflictos. Así, si la empresa se preocupa de crear cuanto antes un protocolo familiar, cualquier caso contemplado en dicho protocolo (por ejemplo, el posible embargo de participaciones en la empresa familiar) quedará resuelto aún antes de que se plantee.

Seún la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC), en el caso de participaciones o acciones en sociedades que no cotizan en mercados secundarios oficiales, se notificará el embargo a los administradores de la sociedad, que están obligados a poner en conocimiento del tribunal la existencia  de pactos de limitación a la libre transmisión de acciones o cualquier otra cláusula estatutaria o de contracto que afecte a las acciones objeto del embargo.

Artículo 623 de la LEC. Garantía del embargo de valores e instrumentos financieros.

[…] 3. Si se embargaren participaciones en sociedades civiles, colectivas, comanditarias, en sociedades de responsabilidad limitada o acciones que no cotizan en mercados secundarios oficiales, se notificará el embargo a los administradores de la sociedad, que deberán poner en conocimiento del tribunal la existencia de pactos de limitación a la libre transmisión de acciones o cualquier otra cláusula estatutaria o contractual que afecte a las acciones embargadas.

Es ahí precisamente donde entraría en juego el protocolo familiar, salvaguardando la empresa familiar de los problemas personales de alguno de sus socios… 

Los casos en los que establecer un protocolo en la empresa familiar resulta imprescindible son muchos: desde la posibilidad de la separación de uno de los socios de la empresa, hasta la eventualidad de la sucesión o incluso de la venta. Pero sin duda, el problema del embargo de las participaciones sociales de uno o más socios de la empresa por causa de impago puede ser uno de los más preocupantes y que más conviene prevenir.

Embargo de participaciones: cuándo y por qué se dan

Un embargo de participaciones en la empresa familiar se puede dar en distintas situaciones. Pudiera ser que la empresa no pueda atender al pasivo (todos aquellos elementos que representen deudas u obligaciones pendientes de pago) y sus bienes terminen por ser embargados, o bien que uno de los socios tenga deudas personales con Hacienda y el ente público embargue sus participaciones en la sociedad.

Este segundo caso puede prevenirse mediante el mencionado protocolo familiar, que una vez más demuestra ser una herramienta básica para la buena gestión de cualquier empresa: una buena labor de consultoría de empresa familiar puede ser extremadamente útil ante la posibilidad de que se produzcan estas situaciones.

Así se evita la entrada de un tercero -¡Hacienda!- en la empresa familiar

En la empresa familiar, estos conflictos son aún más complicados de resolver por causa de los lazos afectivos. No es lo mismo tener un socio externo con el que poner las cosas claras desde el principio, que “obligar” a tu hijo o tu pareja a crear un protocolo que establezca condiciones previas ante las mencionadas eventualidades. Y sin embargo, precisamente por esta razón es aún más necesario crear dicho protocolo: por ejemplo, no hay más que ver todos los problemas genera una sucesión en la empresa familiar.

Así, si creas un protocolo familiar adecuado para tu sociedad, podrás establecer un pacto que evitará la entrada en la empresa familiar de un tercero, como Hacienda, en el caso de transmisión forzosa (cuando las participaciones de un socio quedan embargadas a causa de sus deudas personales). En Leialta te podemos asesorar en este tema y acompañarte durante todo el proceso, garantizándote los mejores resultados como consultoría de empresa familiar especialista en estas lides.

Se pueden establecer penalizaciones

En el mencionado Protocolo Familiar se introducen cláusulas que prevengan estos casos e incluso se pueden incluir penalizaciones para los socios que desean o se ven obligados a dejar la sociedad (como pudiera suceder en un caso de embargo de las participaciones en la empresa familiar).

Aunque resulte un tema muy delicado, también es conveniente tener en cuenta (sobre todo en la empresa familiar) otras eventualidades en el protocolo familiar. Por ejemplo, el régimen de gananciales en los matrimonios, que permitiría a su pareja quedarse con la mitad de sus acciones en caso de divorcio. Atención, porque aunque todo el mundo cree que su matrimonio es distinto y va a ser para siempre, las estadísticas dicen otra cosa y es preferible evitar que nuestra empresa termine convirtiéndose en el escenario de la película “La Guerra de los Rose”.

Un protocolo familiar sólido puede, por ejemplo, establecer una cláusula que obligue a los nuevos socios a estipular un régimen de separación de bienes en sus capitulaciones matrimoniales (o cambiar el que tienen, si desean entrar en la empresa). ¿Complicado? Quizá. ¿Seguro? Mucho más.

Cambiar para que nada cambie

Este dicho parece hecho adrede para la empresa familiar… Si queremos que nuestra sociedad se mantenga generación tras generación y que sea una fuente de beneficios y satisfacciones (y no de conflictos), merece la pena cambiar sus estatutos sociales y adaptarlos a las nuevas realidades. La modificación de dichos estatutos para incluir un protocolo familiar eficaz es la mejor herramienta para que el futuro de nuestra empresa quede bien cimentado.

¿Qué piensas acerca del uso del Protocolo Familiar para evitar problemas como el embargo de participaciones en la empresa familiar? ¿Te parecen excesivas o adecuadas las cláusulas que obligan y/o penalizan a los socios de la empresa familiar?