Consultoria de empresa familiar

Sucesión en la empresa familiar: lo que no debes hacer

“Sucesión en la empresa familiar”. Estas palabras son algo así como la bestia negra de muchos empresarios, algo de lo que no quieren oír ni hablar. Ya te hemos hablado en otras ocasiones sobre la necesidad de realizar acciones que permitan llevar a buen término dicha sucesión, de manera que todas las partes queden satisfechas y que la empresa vea garantizada su continuidad. Pero hoy vamos a añadir un nuevo punto de vista al problema de la sucesión en la empresa familiar: en lugar de comentarte lo que debes hacer, vamos a dar un repaso a lo que NO hay que hacer.

Los principales errores en la sucesión en la empresa familiar son muy habituales, y son la consecuencia directa de que el 80% de las empresas familiares no pasen de la tercera generación. A continuación te detallamos cuáles son… y te contamos cómo no caer en ellos.

Sucesión en la empresa familiar: las temidas líneas rojas

La sucesión en la vsuele plantearse como un camino lleno de obstáculos. Por un lado, quien detenta el poder (normalmente, la primera o segunda generación de empresari@s) no suele estar muy contento con la idea de traspasarlo; por otro lado, en muchas ocasiones quienes recogerán el testigo no cuentan con la motivación, la formación o la experiencia requeridas para una tarea de tal envergadura. Para evitar que el conflicto haga estallar la guerra (y acabe generando un caos letal para el negocio), hay una serie de líneas rojas que no debes cruzar si quieres llevar a buen término la sucesión en la empresa familiar de tu propiedad. Toma nota:

Cómo diseñar un plan de sucesión eficaz

Si la sucesión en la empresa familiar ya se ha convertido en un auténtico problema (principalmente, por errores como los que acabamos de describir), se impone pasar a la acción. Realizar un plan de sucesión que contemple todos los aspectos y aporte soluciones eficaces es la mejor política; y para ello, es imprescindible contar con servicios profesionales y con experiencia.

El plan estratégico de sucesión en la empresa familiar debe ser sólido y a largo plazo: no esperéis a última hora para empezar a diseñarlo si quieres garantizar tu tranquilidad futura. La base de este tipo de planes pasa por la implementación de un Protocolo Familiar o Empresarial: una norma que establecerá las normas de actuación de la familia en la empresa, así como la interacción entre todos los grupos del negocio.

Plantear objetivos: la piedra clave

Es muy importante que la sucesión en la empresa familiar sea vista como una oportunidad para analizar al detalle la estrategia seguida hasta el momento, plantear objetivos innovadores y replantear las características del nuevo líder (y del equipo directivo) que regirá la empresa en el futuro. A grandes rasgos, las metas a alcanzar contemplan definir con claridad los valores y la cultura de empresa (teniendo siempre presente la profesionalización de los futur@s sucesor@ como aspecto primordial), y tener a la vista cuáles son los puntos más conflictivos dentro de la empresa familiar (como por ejemplo, decidir quién puede trabajar en el negocio y cuál será la estrategia a seguir).

Socios, a examen

La sucesión en la empresa familiar implica plantearse una serie de cuestiones que los socios deberán responder sí o sí: las puedes encontrar en este interesante documento: Acciones para una Sucesión Exitosa. Boletín Gobierno Corporativo (2010). Quién toma la decisión de implementar el proceso de sucesión, de quién será la iniciativa para ponerlo en marcha, cuándo comenzarlo, qué perfiles requiere la futura dirección, cuáles serán los costes del proceso… Las respuestas a estas preguntas serán la base para la creación de un plan, donde aparecerán detalladas las acciones a seguir durante el proceso. Así, se podrá ir controlando el cumplimiento de las metas planteadas a través de un proceso no traumático para ninguna de las partes. De nuevo, la clave está en la implementación de un Protocolo Familiar o Empresarial diseñado por una firma de consultoría empresarial con garantías.

Un proceso con garantías de éxito

En definitiva, la sucesión en la empresa familiar se puede gestionar bien diseñando un plan (basado en las respuesta a las preguntas anteriores) que precise las acciones que contempla el proceso de sucesión, con la finalidad de mantener el control. Es básico, además, para poder medir el progreso y el cumplimiento de todos los objetivos planteados con motivo de la sucesión. El plan, por otra parte,  contemplará la implementación de un Protocolo familiar/Empresarial, que cubrirá el proceso de sucesión y la profesionalización de la empresa.

¿Tienes pendiente un proceso de sucesión en tu empresa familiar? No dejes que te quite el sueño: se puede hacer de forma eficaz y conveniente para todas las partes. Déjanos tu comentario sobre cuál crees que es la mejor manera de llevar a cabo la sucesión en la empresa familiar.

Imagen: Cortesía de Cooldesign en FreeDigitalPhotos.net.