Consultoria de empresa familiar

Venta de empresas: ¿cuáles son los pasos a seguir?

La venta de empresas es uno de los temas que más interesan a cualquier emprendedor. Vale, es verdad: cuando uno monta una empresa, lo último en lo que está pensando es en venderla. Más aún, si el negocio nace con vocación de continuidad a través de las distintas generaciones de la misma familia.

Pero a veces, hay motivos que pueden llevar al empresario a querer vender su empresa: desinterés por parte de las siguientes generaciones, dificultades económicas, cansancio… Por eso, saber cuáles son los pasos a seguir en la venta de empresas nunca está de más. En este artículo te los contamos uno por uno. ¡Sigue leyendo!

La importancia de la profesionalización en la venta de empresas

No es raro encontrarse con negocios de larga trayectoria que, por increíble que parezca, carecen de una gestión profesionalizada y bien estructurada. En la venta de empresas, esta es probablemente la causa principal de que, al final, el precio de venta baje más de lo que al propietario le gustaría. Es algo muy común en las PYMEs, en las que el dueño considera habitualmente que conoce el funcionamiento de la empresa mejor que nadie… Y por lo tanto, ¿quién mejor que él o ella para llevar la gestión?

De hecho, muchos empresarios consideran al pobre departamento de contabilidad como un lastre… ¡Si es que lo tienen! Así, es más que probable que tanto la contabilidad como la fiscalidad de la empresa estén en un estado, cuando menos, preocupante. Pero no hay que alarmarse: esta situación indeseada se puede solucionar mediante un concepto fundamental en gestión empresarial. Que es, por supuesto, la profesionalización.

La importancia de la due diligence

En los procesos de venta de empresas, la due diligence (auditoría) se revela como un paso fundamental que hay que llevar a cabo con el máximo cuidado. De hecho, es probablemente el más importante de todos los pasos, desde la decisión hasta la venta final. ¿Por qué? Pues porque si la contabilidad y/o la fiscalidad de nuestra empresa no están, digamos, en el mejor estado, los posibles compradores utilizarán ese dato para presionarnos y bajar el precio de venta todo lo que puedan.

El proceso, paso a paso

Así, los pasos en la venta de empresas serían:

  1. Decidir que queremos vender.
  2. Tener la sociedad perfectamente estructurada. En caso contrario, será imprescindible llevar a cabo un proceso de reestructuración empresarial.
  3. Decidir qué profesional hará la due diligence. En Leialta estamos especializados en este campo: no dudes en consultarnos y resolveremos todas tus dudas.
  4. Realizar una due diligence para saber cómo está (de verdad) la empresa en materia fiscal, contable, laboral, mercantil, etc. En estos casos, es básico ir de la mano de profesionales.
  5. Buscar un comprador. Lo más adecuado es contratar a un servicio externo y profesional que se encargue del proceso, como te contábamos en nuestro artículo sobre cómo vender una empresa. Durante esta parte del proceso, el gestor externo mantendrá en secreto el nombre de la empresa. Si se llega a un acuerdo, el posible comprador firmará un pre-acuerdo de venta en el que se comprometerá a comprar la empresa si se demuestra que la información ofrecida es cierta.
  6. Firma del contrato de confidencialidad.

Due diligence: ¿en qué consiste?

Es posible que el término due diligence te suene, pero que no tengas claro en qué consiste este paso en los procesos de venta de empresas. A grandes rasgos, la tarea del profesional externo será revisar y poner al día todos los campos fundamentales de la empresa: fiscal, contable, laboral y mercantil. Revisar los contenidos de las escrituras, las participaciones, mirar con lupa los contratos (con los proveedores, y sobre todo, con los clientes), identificar fallos en la estructura societaria… Es decir, todo aquello que pueda poner en riesgo la venta de la empresa, y sobre todo, que pueda hacer que su precio baje.

Un proceso largo… pero satisfactorio

Los procesos de venta de empresas pueden alargarse durante bastante tiempo, llegando incluso hasta los dos años. Pero es importante no precipitarse: no merece la pena arriesgar el trabajo de toda una vida, tal vez incluso de varias generaciones (si se trata de una empresa familiar) por unas prisas. La profesionalización de la empresa y la gestión externa del proceso de venta por parte de una buena consultoría empresarial se convierten en puntos obligatorios para obtener el mejor de los resultados.

Ya conoces los pasos básicos que conlleva la venta de empresas. ¿Has tenido que vivir alguna vez esta experiencia? ¿Cuál es tu opinión?