
Este mes de abril ha entrado en vigor la Ley Orgánica 1/2025, de 2 de enero, de medidas en materia de eficiencia del Servicio Público de Justicia, una norma que forma parte del paquete legislativo orientado a transformar y modernizar el sistema judicial. Su objetivo es claro: reducir la carga de los tribunales y fomentar el uso de medios adecuados de solución de controversias (MASC) como vía principal para resolver conflictos de manera más ágil, flexible y colaborativa.
No obstante, más allá de sus efectos procesales, esta ley tiene una repercusión directa sobre el tejido empresarial, y muy especialmente sobre las empresas familiares, donde la anticipación, la prevención y la protección patrimonial juegan un papel esencial.
Por esta razón, en esta alerta analizamos las claves de la nueva norma y cómo afecta a las estructuras jurídicas y organizativas de las empresas familiares.
¿Qué introduce la Ley Orgánica 1/2025?
La gran novedad de esta norma reside en la obligación de acudir a un MASC antes de iniciar ciertos procedimientos judiciales en el ámbito civil y mercantil. Ya no se trata, por tanto, de una posibilidad voluntaria, sino de un requisito legal previo para que una demanda sea admitida a trámite por los tribunales.
Este cambio implica que será obligatorio intentar una vía extrajudicial antes de iniciar el proceso. Es decir, esto será obligatorio en ciertas situaciones como reclamaciones de cantidad, disputas entre socios, incumplimientos contractuales o desavenencias patrimoniales.
Se consideran MASC, entre otros, la mediación, conciliación, el arbitraje y la negociación asistida por profesionales.
La ley también refuerza el papel de las oficinas de justicia y de los profesionales especializados en estas metodologías, que pasan a ser figuras clave en la estrategia legal de cualquier empresa.
¿Por qué es especialmente relevante para las empresas familiares?
Las empresas familiares presentan características propias que hacen que este tipo de regulación cobre aún mayor importancia:
- Conflictos entre lo personal y lo profesional: En muchas ocasiones, los conflictos empresariales arrastran o se mezclan con dinámicas familiares, lo que puede intensificar la tensión y dificultar su resolución.
- Gestión del patrimonio común: Las decisiones empresariales tienen un impacto directo en el patrimonio familiar y viceversa, por lo que la anticipación y planificación son fundamentales.
- Continuidad generacional: Los conflictos internos no resueltos pueden poner en riesgo el relevo generacional o incluso la supervivencia del negocio.
Por todo ello, la implementación de fórmulas de resolución extrajudicial de conflictos bien definidas y adaptadas al modelo de cada empresa familiar se convierte en una herramienta de protección estratégica.
¿Qué consecuencias tiene no aplicar un MASC?
El incumplimiento de esta obligación procesal puede acarrear la inadmisión de la demanda, lo que supone una pérdida de tiempo, dinero y confianza en el proceso. Pero, además, deja expuesta a la empresa a una situación de inseguridad jurídica que puede resultar muy perjudicial, especialmente en momentos de tensión societaria o de crisis patrimonial.
Desde una perspectiva más preventiva, es fundamental no esperar al conflicto para implementar estos mecanismos, sino integrarlos de forma natural en la cultura empresarial y en la estructura jurídica del negocio.
¿Qué puede hacer una empresa familiar para adaptarse?
La entrada en vigor de esta ley debe ser entendida como una oportunidad para revisar, fortalecer y modernizar los instrumentos jurídicos que sostienen a la empresa familiar. En todo momento hay que tener en cuenta esta serie de puntos:
Revisar los estatutos sociales y pactos de socios
Muchos estatutos y protocolos familiares no recogen mecanismos eficaces de resolución extrajudicial de conflictos. Es el momento de incorporar cláusulas claras que definan:
- Qué tipo de MASC se utilizará en cada caso.
- Quién asumirá los costes.
- Cómo se elegirá al profesional o entidad que mediará.
- Qué consecuencias tendrá no someterse al procedimiento.
Incorporar cláusulas MASC en los contratos
Tanto en las relaciones internas (entre socios o familiares) como en las relaciones externas (con proveedores, clientes o colaboradores), es recomendable incluir estas cláusulas para reforzar la previsión y facilitar soluciones antes de llegar a juicio.
Reforzar la protección del patrimonio familiar
En momentos de conflicto, especialmente si derivan en procedimientos judiciales, el patrimonio empresarial y personal puede verse expuesto. La creación de estructuras patrimoniales eficientes (como sociedades holding, separación de ramas, testamentos) permite blindar la continuidad del proyecto familiar.
Contar con asesoramiento especializado
No todos los MASC son adecuados para todas las situaciones. Contar con profesionales expertos en derecho mercantil, gobierno corporativo y sucesión empresarial permite diseñar estrategias personalizadas y eficientes.
Un nuevo contexto, una nueva forma de prevenir
La aprobación de la Ley Orgánica 1/2025 no es un mero ajuste técnico del sistema judicial, sino una transformación del modelo de resolución de conflictos que exige a las empresas, y, especialmente a las familiares, un cambio de mentalidad: pasar de la reacción a la prevención.
Las herramientas existen, pero deben estar correctamente implementadas y alineadas con la realidad y los valores de cada empresa familiar.
En LEIALTA llevamos años ayudando a empresas de carácter familiar a anticiparse, proteger su patrimonio y garantizar la continuidad generacional mediante estructuras jurídicas sólidas y adaptadas. Si crees que esta nueva ley puede afectar a tu empresa o quieres anticipar cualquier movimiento, nuestro equipo de expertos estará a tu entera disposición.
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